Aquí está la última creación maestra de mi hija mayor: ¡patas de pato! Se la comía la curiosidad por saber cómo caminan los plumíferos, así que le dibujé un par de patas y ella las coloreó.
Al día siguiente las recortamos, les hicimos unas perforaciones para pasarles la lana ¡et voilà! Patas de pato a la orden.
La Mathi orgullosísima, sus hermanitos muuuuy impresionados.
Sí fue difícil caminar con las patitas... y por éso anoche, después de la cena, las patas de pato se transformaron en patines de hielo, ¡¡porque se deslizan la mar de bien!! Jijijijiji...
1 comentario:
Mis quesitos.....
Esas patitas serán siempre mis quesitos.
No olvidaré nunca cuando fui con la Mathi a comprarle zapatitos. Al sacarle los viejos para probarle los nuevos, en la zapatería llena, ella, levantando sus patitas exclamó: "¡Mira, abuela! ¡Tus quesitos!!!!"
Publicar un comentario